FOTO 2607Antes, el término “ciudades inteligentes” evocaba imágenes utópicas de tecnología en cada rincón de una comunidad, coches voladores y máxima automatización de los procesos de la vida cotidiana. Pero hoy en día, el concepto se ha fragmentado y cambiado.

Mientras algunas personas ven a estas ciudades como las que hacen mayor eficiencia de los recursos, otras las ven como sitios en donde se utilizan nuevos dispositivos para recolectar información y tomar decisiones y unos más como lugares que procuran el bienestar.

Para Jorge Alonso Rodríguez, arquitecto urbanista de Chapman Taylor, un despacho de arquitectura con más de 60 años de experiencia y 15 sedes en el mundo, estos elementos deben estar inmersos de raíz en la creación de las construcciones y no ser vistos como un ideal lejos de alcanzar. Él considera que las ciudades inteligentes es en donde se toman decisiones inteligentes.

“En todo el mundo hay capacidad para hacer Smart Cities. A lo mejor en un barrio es solamente poner luz que gaste menos energía, y en otro es tener drones en lugar de aviones, pero lo que hay que reconocer son las capacidades urbanas diferentes para responder a las diferentes necesidades”, dice el arquitecto, que ha desarrollado obras para todos los estratos sociales.

Por ejemplo, en el tema de movilidad, en una ciudad inteligente no se debe considerar que la movilidad solo sea eléctrica, “sino eficiente. Que no transiten en una vía 50 coches, sino que 50 personas tengan un buen autobús o metro (…) o si tú te vas a tu casa en bicicleta, entonces serás una smart citizen porque contribuirás a no echar humo con el automóvil y usas sólo lo que necesitas”, agrega.

Con esta nueva idea, las Smart Cities dejan de ser un concepto al que se aspira, pero que se abandona en el camino, y se convierte en una manera de idear todos los sitios que habitan las personas.

Jeddah Distrito Aeroportuario de Chapman Taylor (Foto: Cortesía)

 

“Siempre hay que diseñar con criterios de sostenibilidad en el tema de los recursos de las energías y también pensando en que las personas sean felices en los edificios. El interés en esto ahora es total, de una manera que creo que ya ni se debería hablar de esto. Es tan importante que la propia viabilidad de un desarrollo puede estar bloqueado a nivel administración, social o de recursos”, agrega el arquitecto de Chapman Taylor, que cuenta con más de 300 premios internacionales.

El cambio en la visión se ha dado por la transformación de la sociedad y la arquitectura al paso del tiempo.

El experto considera que los cambios más visibles han sido tener mejor calidad de vida y el uso del internet como herramienta principal en la cotidianeidad, lo que ha transformado la manera en la que se habitan las ciudades.“Significa una nueva generación de ciudades, una nueva manera de moverse. Podemos teletrabajar, podemos vivir en un sitio y trabajar en otro”, explica.

Esto ha traído también la evolución de la arquitectura no sólo en sus valores y objetivos, sino en cómo se lleva a cabo y ejecuta. Por ejemplo, la oficina de Madrid de Chapman Taylor trabaja en primero fabricar los componentes de un inmueble para después montarlos como Lego en la construcción, lo que hace la edificación más sustentable. O creando usos mixtos, como en Monterrey, en donde en una misma zona se establece una zona residencial, de coworking, comercial y un hotel.

“Vivimos en una época muy emocionante en la que tenemos que saber adaptarnos al nuevo cambio (…) Hay que usar las herramientas para mejorar. Podemos tener un martillo para un clavo o para montar un armario, pero también para romperle la cabeza a alguien. El internet y la computadora nos pueden ayudar para hacer la vida mejor, conocernos y respetar la cultura”, agrega Jorge Alonso Rodríguez.

 

Fuente: https://obras.expansion.mx/arquitectura/2022/07/21/ciudades-inteligentes-a-la-vuelta-de-la-esquina